El corte por agua se consigue mediante un chorro de agua a ultra alta presión.

Este chorro de agua es generado por un sistema hidráulico, el cual es accionado por un motor eléctrico que actúa sobre un pistón multiplicador, aumentando la presión hasta 20 veces y trasladandola hacia el cabezal de corte.

En el cabezal de corte se encuentra el orificio de salida de tan solo 0.35mm de diámetro y que puede variar dependiendo de las necesidades, consiguiendo un chorro de agua que alcanza una velocidad de hasta 3 veces la velocidad del sonido(1.224 km/h).

El chorro de agua es mezclado con un abrasivo, el cual adquiere la misma velocidad del agua aumentando así considerablemente la capacidad de corte.

esquema

Por último, el agua es proyectada a través de una boquilla para realizar el corte en el material.

Las boquillas pueden ser de diferentes diámetros y este diámetro es el que determinará el ancho del corte a realizar.